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Angel Vazquez

Este mitad madrileño mitad alavés, Angel Vázquez (1.941-1.948), se responsabilizó del estamento pelotistico provincia, lo que no resulta fácil por los pocos medios de que se dispone y por la desorganización de los años anteriores. Pero no le falta entusiasmo y pronto se rodea de pocos pero muy buenos colaboradores. Sus dos primeros logros son, la organización e institucionalización del Campeonato Provincial de Pelota, así como la inscripción de la Federación Alavesa en el campeonato Nacional de Pelota. Se cuenta con tres frontones, el Vitoriano, el de la piscina de Judizmendi, y otro más en Santo Domingo. El juego de mano prospera por momentos.

Con Vázquez en la federación se hallan Jesús Larrea, pieza importante en sus funciones de secretario. La administración corre a cargo de Carmelo Valdecantos que es empleado de banca. Setenta duros es la subvención que reciben de la Federación Española de Pelota.

La neófita Federación Alavesa impulsa el juego de la pelota en Vitoria, y comienza a participar en los torneos GRAVN y en el campeonato de España de aficionados. Los ultimos meses de la Etapa de Angel Vázquez se caracterizan por una oposición en ciertos sectores de la pelota alavesa. Algunos no le perdonan que hubiese nacido en Madrid.

Aquellas presiones hicieron su erosión y Angel Vázquez pidió el relevo, entregando los poderes a José Iturmendi Bañares, que formaba parte del bando de los que protestaban.

Alvaro Vidal Abarca Elío

Desde la dimisión de José Iturmendi, en septiembre de 1.952 hasta finales de año, Alava carece de timón federativo. Es una situación dolorosa y dificil que solo queda palidad por el consulelo de los triunfos de Ogueta en el profesionalismo. Con este ambiente en (1.953-1.955) toma el mando Alvaro Vidal Abarca Elío (padre), ingeniero de Diputación y federativo durante el período de José Iturmendi.

Alvaro Vidal Abarca admitió como salida de emergencia ser presidente y paradójicamente en los dos años que estuvo en el sillón presidencial se consiguieron tantos exitos en los campeonatos que unos pocos años antes hubieran sonado a increible. Fue una época inolvidable pues casi en dos años se sumaron tantos triunfos como en el acopio del resto de la historia de la pelota alavesa.

Pese a todo, Alavaro Vidal Abarca fue fiel a su palabra de que "su gestión iba a ser temporal y limitada" y dejó las riendas precisamente a su hijo Alvaro Vidal Abarca y López, en Enero de 1.955.

Contribuyeron en su federación Guillermo Botaz, vicepresidente, José Iturmendi, en papel de secretario.

Donde más se ha distinguido a Alvaro Vidal Abarca en su paso por la pelota ha sido con su pluma. Con un estilo peculiar y literario, Alvaro padre, escribió cientos de crónicas, la mayoría de las cuales vieron la luz en Pensamiento Alavés. Sus opiniones sobre algunos temas fueron muy valiosos y aún hoy mantiene interés. Entusiasta de Ogueta, le defenció contra viento y marea.

Alvaro Vidal Abarca López

En 1.955 Alvaro Vidal Abarca cede la presidencia a su hijo Alvarito (1.955 -1.963). Fue un presidente que predicó con el ejemplo. Al hablar de el como presidente, por justa correspondencia y casi con preferencia hay que hacerlo del Vidal Abarca-pelotari. Su mandato transcurre de enero de 1.955 hasta abril de 1.963. Por orden cronologico sobresale en esta larga etapa el alto protagonismo alavés en la Asamblea de Federaciones de 1.955, en la que la Federación presenta nada menos que quince mociones. Resalta la petición de ampliación del Torneo Gravn con la entrada de Cataluña y Castilla, que se llevaría a efecto dos años más tarde. Fruto de este depliegue alavés en la Asamblea, esta encarga a la alavesa la refunción y recopilación en un sólo cuerpo de las disposiciones en vigor que afectan a la pelota en todos los órdenes.En el profesionalismo es la época dorada, con un Ogueta campeón manomanista.

El Vitoriano se había quedado caduco y urgía renovarlo. Es de destacar en este suceso la intervención de Alvaro Vidal Abarca en su papel de abogado como mediador de todas las partes y su interés posterior en que el Vitoriano tuviese la mejor cancha de juego de todos los frontones, cosa que consiguió.

Domingo Alabaina fue vicepresidente, Miguel Rotaeche, Juan Bautista Gómez de Balugera y Javier Crespo fueron sucesivamente secretarios y Juan Echaniz y Luis Azua Tesoreros. A destacar la primera subvención de la Diputación que consistió en treinta mil pesetas.

Con el nuevo y flamante frontón Vitoriano, la capital alavesa organizaba por única vez la final manomanista profesional que ganó Hilario Azcarate por 22 a 21. La Federación con su impecable organización y el público que la refrendó con su masiva presencia y conducta entusiasta y ejemplar, demostraban en tan magna ocasión la mayoría de edad de la pelota alavesa, que en el plano federativo, caminaba hacia nuevos horizontes.

Luis Azua

En (1.963-1.967) le sucede Luis Azúa. Con Luis de Azua empieza la historia moderna de la pelota alavesa. A nuevos tiempos, nuevas y distintas obligaciones. Se comienza la construcción de nuevos frontones, Murguia, San Blas en Villareal. En Vitoria el frontón de las Escuelas Diocesanas y se concluye el discutido paraguas del Estadio Sociedad Deportiva.

Durante su mandato D. Luis Azúa acogía con cariño y apoyo incondicional la idea de Javier Arrizabalaga de organizar un torneo entra pueblos, que recibía el nombre de I Campeonato Regional.

Pero donde Luis Azúa alcanzó su plenitud como presidente fué en el trato humano con el pelotari.

Nadie como el estuvo tan cerca de sus ilusiones y de sus problemas.Con una sensibilidad extraordinaria Luis Azúa consiguió que aquellos pelotaris que por el servicio militar representaban a Alava se sintieran como en su propia casa. La Federación Alavesa alcanzó la fama de ser quienes mejor trataban a los pelotaris.

Reunió a un grupo de pelotazales irrepetible. Con Azúa la Federación logra su propia sede social, en Dato 20. Se logra un gran éxito deportivo, el titulo Mundial de mano parejas (10 de diciembre de 1.966) que Rodolfo Madrid y Luis Benito Nalda traen a Vitoria desde Montevideo.

Luis de Azúa hizo de su presidencia casi una profesión. Su dedicación fue absoluta. Junto con el estuvieron el vicepresidente Lucio Aguinagalde, con el que formó un gran tandem, y Daniel Bagazgoitia cuya labor fué sorda, pero que merece ensalzarse.


Javier Arizabalaga

Javier Arrizabalaga (1.967-1.973). La pelota en Alava guiada por el joven presidente, alcanzó cotas dificilmente superables. Sólo por la creación del Torneo Interpueblos, puesto en marcha con Luis Azúa, Javier Arrizabalaga, que puede considerarse el padre de la criatura, podría ocupar un lugar preferente en esta historia. El Torneo Interpueblos, es la gran invención de los ultimos tiempos en un juego demasiado arraigado alo tradicional.

Hay dos facetas donde se volcó Arrizabalaga. Primero en estimular a las gentes, Ayuntamientos y Organismos en cubrir frontones que garantizasen la actividad a lo largo del año, y por otro lado su gran obsesción: organizar la pelota por Clubs.

Se inaguran lso frontones cubiertos de Amurrio, Araya, Salvatierra, etc.... Al amparo de estos frontones se organizan importantes clubs de pelota. "En cada frontón un club", es su lema. Fruto de esta actividad la Federación moviliza en 1.968 más de mil quinientos pelotaris lo que es todo un record.

Arrizabalaga obtiene triunfos en los despachos. Su Federación en dos ocasiones, en 1.967 y en 1.973 es considerada por unanimidad la mejor en Alava. Javier Arrizabalaga se lleva el titulo de mejor federativo. En el Nacional obtiene en 1.973 el Trofeo "Méndez Vigo" que premia al sacrificio por el deporte de pelota. Pero en 1.974 es cuando obtiene la mayor distinción, al serle concedida la Medalla de Plata al Mérito Deportivo.

En el orden local dió vida a un torneo que arrastró mucho público, el Torneo de Empresas.

Salvador Lacuesta

En 1.973 Arrizabalaga es sustituido por Salvador Lacuesta (1.973-1.977). Su amistad juvenil con Ogueta y su aureola de hombre fuerte en los negocios, le colocaron en la silla presidencial. Para ello prometia un gran frontón en Vitoria con una peregrina idea de acciones, enclavandolo en el sitio estratégico de Santa Lucia, donde se avecinaba un gran complejo de viviendas. Ilusionados con este proyecto un grupo de pelotazales le hicieron campaña, que le llevaó a la presidencia sin oposición.

Pronto chocaron los sueño con la realidad. Con el se abrieron barreras. Las dimisiones dividieron a la pelota. La Federación demasiado preocupada de que se cumpliera el reglamento en los más mínimos detalles, se aisló un tanto de la masa. Se había toto aquel encanto que había creado más que nadie Luis Azúa.

No hizo el frontón que prometió, pero sobre la idea de Javier Arrizabalaga de construir algo sonado en Mendizorroza se multiplicó con ahinco. La venta del solar del Frontón Vitoriano fue un buen acicate. El fiel secretario Belategui, fue hombre clave para que se continuaran las competiciones habituales.

Fué una Federación a la que le sobró aire reglamentario. Rozó con la prensa. La sección fija de pelota desaparece de los periodicos. Sólo la buena voluntad de Jesús Ecenarro y Miguel Angel Resa, hacen que no se extinga totalmente. Es el rescoldo triste de un periódico agitado.

Antes de abrir periodo de elecciones, a comienzos de 1.978, Salvador Lacuesta reune a los clubs e intenta alargar su mandato dos años más. Su objetivo inagurar los flamantes frontones de Mendizorrotza. Pero el reglamento tantas veces aludido en su presidencia, se vuelve esta vez contra el como la espada de Damaclos. No queda otro remedio que acudir a la elección. La oposición, que parece concentrada y unida, presenta finalmente a Javier Arrizabalaga lo que motiva que Salvador Lacuesta diga el adiós definitivo.

Enrique Aguilar

Enrique Aguilar (1.981-1.982) A este Riojano le adorna el mérito de ser el creador del Torneo de Zaramaga. Los sobresaltos que fluyen desde el interior de la Federación le sobrepasan. Enrique es un hombre directo y con unos conceptos claros: no le gusta la política. Por desgracia, ene esos años, estaba muy de moda el arte del "politiqueo". Dimite hastiado de las presiones de políticos y adláteres.

Alberto Bengoa

Alberto Bengoa Zarobe (1.983-1.985). Vizcaino de Otxandiano, pero mas alaves que Celedon, vivió un mandato traidor y convulso. Trabajo y consiguió la designación de Vitoria como sede del Mundial de pelota en su décima edición. Sufrió el cisma del GRAVN. Bengoa trazo durante su mandato una etapa honesta. Trabajo lo que no esta escrito en los códigos empresariales. Si en los despachos no se mostraba conun verbo fluido, su dialéctica era lo suficientemente convincente como para imponer sus criterio por encima de otros tecnócratas. Iba derecho a los asuntos, como buen vasco. En la Federación hizo de todo, desde botillero hasta barrendero.

La propia vorágine del mundial se lo trago. Lucho lo indecible por rescatar del olvido el Torneo Provincial que un buen presidente suprimió del calendario competitivo alaves. Le dio vida y lo recupero para la familia pelotazale, acogiéndose la iniciativa con cariño y agrado. Alberto Bengoa no dijo adios a la pelota. Formo parte del Comité organizador del Mundial, y mas tarde, desempeño uno de sus pasatiempos favoritos: enseñar a los pequeños a jugar a pelota a mano.

Antón Areitio

Antón Areitio Lejarreta (1.986-1.989). Se podría afirmar que "de casta le viene al galgo". Anton nació y creció en el seno de una familia eminentemente pelotazale. Durante años su padre fue un genuino puntista. Jugo en Cuba y ne los Jai Alai mas prestigiosos del mundo. De el heredo esta pasión por la cesta punta. Fue Campeón de España aficionado, representado a Alava en varias ocasiones. Con Alberto Alberdi, formo una pareja muy difícil de batir.

Centra su primer año a la consecución de un objetivo claro: hacer para Vitoria el mejor Mundial conocido. Rebasa las expectativas con creces. No hay embajada desplazada a Vitoria que no reconozca el hecho irrefutable de que "hemos vivido un Mundial irrepetible". Anton dejo la piel en el empeño hasta materializar prácticamente este ambicioso proyecto. Su capacidad dialogante colisiona con el sibilino carácter de lo políticos de manipular todo lo que tocan. Se apuntan muchos " caras" de los que luego nada se supo.

Aretio apuesta por la renovación, la tecnificación y el control de los gastos. Pero, no obstante, su gestión se caracteriza por conseguir subvenciones de las fuentes mas atípicas. Se une a la recien nacida Federación Vasca de Pelota que se crea en Abadiño. Allí deja huella de su saber estar y de sus conocimiento pelotisticos.

Richard López de Arroyabe

Richard López de Arroyabe (1.989-1.992). Alentado por su amigo Anton Areitio, entra refunfuñando en la Federación. Hasta su mesa de trabajo lleva una consigna indiscutible: las decisiones – del carácter que sean – se adoptan en la junta directiva, o no son validas. Tiene suprema elegancia para discutir los asuntos.

Donde fracasa en su intento, por su propio talante, es en la Federación Vasca que dirige Kiko Caballero. Arroyabe choca con el letrado navarro al oponerse a que las territoriales sean meras vocalias de la Vasca.

Jose Luis Ochoa

José Luis Ochoa Vázquez (1.992-1.996). Es poseedor de un espíritu joven y moderno. Viene avalado por ser un Técnico de la Diputación estudioso en todas las facetas deportivo - escolares. Su aterrizaje en la Federación va paralelo a una nueva política Tecnológica que aplica a la pelota. Crea grupos, de Tecnificación, planifica la preparación de los jugadores, y se empeña para que este deporte adquiera las misma señas de identidad que cualquier otro de índole elitista.

El no es de esos presidentes que se empeñan constantemente en llenar sus vitrinas de títulos y txapelas. " Todo debe ser estudiado científicamente y con proyección de futuro", ese es su lema.

Sergio Mart&his_smartinez;nez

Durante los meses que permaneció en el cargo intentó, como principal fin, tratar de aprovechar su experiencia como pelotari para reflejarla en el devenir diario de la Federación, necesidades de los propios pelotaris, exigencias de los clubes y mantenimiento de una base estructural organizativa fueron unos caballos de batalla. Sobre todos ellos, la dinamización de los clubes de la provincia, alma mater de la Pelota en Alava, centró su atención especial.

Rubén Arteaga

Rubén Arteaga Alonso (1.997-2000). En 1.996, y tras el corto mandato de Sergio Martínez, se hace cargo de la Presidencia Federativa Rubén Arteaga. Vinculado al mundo del Deporte desde edad temprana (no obstante practicó como deportista federado deportes como Voleibol, Balonmano, Judo y Pelota), y tras un periodo de colaboración en calidad de asesor en la Junta de Sergio Martínez, intenta dar el impulso definitivo de la Federación Alavesa de Pelota Vasca hacia la modernización.

Con su entrada, se marcaron nuevos objetivos orientados a una Gestión diferente de la conseguida hasta entonces, además de tratar de introducir pelotaris alaveses amateur en el mundo del profesionalismo, tras 25 años de sequía profesional en Alava tras la retirada de Ogueta. Asímismo, había que dar un impulso a aquellas modalidades de la Pelota Vasca que habían quedado muy relegadas frente a las modalidades de Frontón Corto y Frontón Largo: el trinkete necesitaba volver a estar donde realmente merecía.

El proyecto ambicioso del segundo presidente más joven de la historia de la Pelota en Alava iría cuajando con el tiempo:

Se consiguió incrementar el número de Escuelas de Pelota y Clubes como nunca se había logrado, además de incrementar la participación de Escolares en el Campeonato Provincial Escolar: 29 Escuelas, 22 Clubs, y hasta 400 Escolares participando de la Pelota. Alava aseguraba así el relevo generacional, así como extenderse en cuanto a Clubes.
Se logró que zonas como la Montaña Alavesa, Rioja Alavesa y Ayala miraran con nuevos ojos hacia la Pelota en Alava. Hasta entonces, era notable la emigración de pelotaris a provincias limítrofes, y esto hacía peligrar la continuidad de un proyecto que había nacido de manos de José Luis Ochoa. Así, se eliminó la excesiva centralización del Deporte en Vitoria, y se miró al resto del Territorio Histórico, consiguiendo así que no se asociara la Pelota en Alava como Vitoria únicamente. El resultado fué el nacimiento de nuevos Clubes en esas zonas, nuevas Escuelas, más pelotaris inscritos a la Federación y al Deporte Escolar y, en definitiva, que se extendiera la Pelota a toda la provincia.
Durante el mandato de Rubén Arteaga, 5 pelotaris alaveses pasan al profesionalismo en mano: Pinedo, Nalda, Legorburu, Alonso y Arroyo. Se mantuvo el profesionalismo en herramienta con Urkía, y se dió el salto en cesta, aunque en este último caso el esfuerzo meritorio hay que dárselo a los hermanos Ibarra, del Club Gasteiz Jai Alai.
Se asumió la gestión para la explotación de los frontones de barrio: Adurtza, Errekaleor, Zaramaga y Abetxuko.
Se incrementó el Presupuesto federativo, aunque en el último período de su mandato, Rubén Arteaga hizo el intento de realizar una Gestión conjunta institucional-federativa, sobre la base de que había que descargar parte de la gestión en quienes soportan económicamente la actividad deportiva de la Federación, demandandose desde la propia Federación un mayor control directo sobre la actividad deportiva, pelotaris, etc.
Se informatiza la Federación, se inicia el desarrollo de la página WEB actual, y se da comienzo a unas obras de remodelación de espacios que ya necesitaba la Federación para poder mejorar en los servicios que prestaba. Esta actividad sería continuada por su sucesor, Orlando Gaviña.

Muchas cosas quedaban en el tintero tras no presentarse a la reelección, y aún cuando gran parte de la familia pelotazale quiso que este Presidente diese continuidad en el trabajo iniciado, fueron motivos personales y profesionales los que impedían que Rubén Arteaga pudiese dar la atención a la Federación que él entendió merecía, dejando esta labor continuadora en manos del nuevo Presidente, hombre de confianza de Rubén Arteaga, y principal valedor durante su mandato del auge que adquirió el Trinkete para entonces.

Así, la Federación, tras cuatro años de trabajo en el que se sentaron sólidas bases de futuro, debía volver a trabajar más directamente desde el Deporte de la Pelota Vasca, dejando la parte de gestión relegada a un segundo plano. Conseguir mayor protagonismo institucional, más auge en las comunicaciones y relaciones con la prensa y, en definitiva, conseguir mayor demanda de apoyos al Deporte eran puntos de partida sobre los que Orlando Gaviña debería iniciar su trabajo.

Quedaron pendientes muchas ideas que de cara a un futuro quería haber iniciado Rubén Arteaga, y que dejó en manos de la nueva Presidencia y de su Junta asesora. Como él mismo solía comentar "La Pelota Vasca es distinta, especial, y en Alava más aún si cabe, por las características especiales de nuestra provincia; hagamos lo posible para crear ejemplo y referencia de nuestro trabajo...., pero en silencio: ahí quedará nuestro trabajo, en el reflejo que la Pelota en Alava pueda dar de nosotros". Y en silencio entró, en silencio dejó la Presidencia, y en silencio sigue dejando una impronta: sólo se seguirá oyendo una pelota resonar en el frontón.